En el Olimpo ya no son tan condescendientes con nosotros. Les preocupa que simples mortales puedan correr 10 metros por segundo, recorran 9 de un salto, o se eleven 6 con la sola ayuda de un palo. Nuestros héroes modernos, capaces de gestas inimaginables. Con ellos jugamos a ser dioses: los mandamos a competir unos contra otros en el duelo más colosal por el oro, y con ellos sentimos la gloria de tocar el cielo con los dedos.
"Lo mejor de nosotros" es el eslogan que presenta al mundo los Juegos de la XXIX Olimpiada en nombre del Comité Olímpico Internacional. Sra. Rushmore, la agencia de la Gran Vía de Madrid, integrada en la red United de WPP, es quien se adjudicó la campaña, con difusión en más de 200 países. Jesús Morilla, creativo de la agencia, ha explicado a SpotsTV que la plantearon como un ejercicio de honestidad: mostrar a los deportistas "como lo que son, héroes que tienen superpoderes de verdad".
En el spot ese mundo de superhéroes lo representan figuras como el tenista Roger Federer, el baloncestista Yao Ming o el atleta Haile Gebrselassie. Para conseguir la participación de todos ellos, el equipo de rodaje tuvo que desplazarse allá donde se encontraban entrenando. De Etiopía a China, de Estados Unidos a Francia. A lo largo de 6 semanas los responsables de la campaña debieron coordinar una compleja producción, que continuó en Praga para rodar las escenas con dobles ante un enorme chroma, y en Londres para modelar los paisajes en 3D.
El resultado es una pieza que evoca la antigüedad, con escenarios donde se mezclan las modernas estructuras de una ciudad con elementos de la mitología clásica griega y japonesa. La atmósfera épica y pictórica está inspirada en el cómic X-Men y la película "300". El público principal de la campaña son los jóvenes de 15 a 20 años, "gente que ha perdido un poco el mito de los Juegos Olímpicos", cuenta Morilla. "Los de nuestra edad lo hemos vivido como algo muy grande, con estrellas como Carl Lewis, y ese es el espíritu que el COI quería recuperar".
¿Cuánto más durará? El ser humano está a punto de alcanzar el límite de sus capacidades físicas, concluyó recientemente un estudio del Instituto de Investigación Biomédica y Epidemiológica del Deporte en Francia. En 20 años ya no habrá más récords que batir, aseguran los científicos tras haber analizado miles de marcas mundiales en atletismo, natación, ciclismo, patinaje de velocidad y levantamiento de pesas, desde los primeros registros cronometrados en los Juegos Olímpicos de 1896 hasta hoy. Pero en Pekín este agosto volveremos a celebrar récords imposibles y a aclamar a nuestros héroes reales.